sábado, 8 de mayo de 2010

Perfección

Hoy estreno el kit de aprendiz de escritora con una pregunta: ¿qué es la perfección?, ¿acaso existe?
Cuando me imagino una vida perfecta, con el trabajo, la casa, el marido perfectos, no puedo evitar evocar la típica casa americana con su cespecito bien cortado, la mujer en la puerta con una gran sonrisa, despidiendo al marido y a los hijos por la mañana... Pero eso no es más que una imagen creada por la televisión, que para mí dista mucho de ser la vida perfecta.
Cuando encuentras un nuevo trabajo, todo parece perfecto, llegas a creer que podría ser el trabajo de tu vida, una gran compañía, funciones atractivas, horario a la europea... todo parece excitante y novedoso al principio. Poco después, probablemente ya domines tus funciones y se convierta en un trabajo repetitivo y monótono. Con suerte, habrá buen ambiente y te encuentres con buenos compañeros y jefes, pero también esto podría putearte el día a día si no tienes tanta dicha.
Por otro lado, si pasas de trabajar para nadie y te embarcas en tus propios proyectos, también aquí tienes tus limitaciones y tus riesgos, que ahora corren de tu propia cuenta.
Uno puede plantearse una vida mejor sin trabajar. En esta sociedad aún un tanto machista, muchos esperan que como mujer estés deseando encontrar un "buen partido" que te quite de trabajar y te mantenga.
¿Es eso perfecto?
Te casas, tienes hijos, dedicas tu vida a criarlos. Mientras ellos están en el colegio (con suerte tu marido es lo suficientemente rico y no tengas que limpiar la casa), te vas al gimnasio y a tomar café toda la mañana con las demás "mujeres de", o te vas de compras o a la peluquería, y así pasarán, rápidos, los días de tu vida. Siempre iguales. Hasta que un día te des cuenta de que tus hijos han crecido y ahora se van de casa, y estás sola, porque tu marido se pasa el día trabajando.
¿Es eso lo que queremos? YO NO.
Prefiero trabajar, ganar dinero, sentirme útil, tener ambiciones, luchar por mis sueños, buscar ese "trabajo perfecto" que seguro que algún día encontraré...
Con las personas sucede algo parecido, ¿hay alguien perfecto? Yo desde luego no lo soy, ni tampoco conozco a nadie que lo sea, de otra manera, creo que seríamos todos prototipos prefabricados e idénticos. Aunque muchas veces la moda nos haga parecer así, en el fondo todos somos diferentes y especiales.
Nuestros pequeños defectos, nuestras rarezas, son los que nos hacen únicos, y eso es algo grande.
En cuanto a la pareja, pasa un poco como en el trabajo, al principio todo es novedoso y excitante, pero después, esos pequeños defectos que antes no veías, acaban saliendo a la luz. Yo creo que lo importante es respetar a la otra persona y no querer cambiarle o esperar a que esos defectos desaparezcan, porque no lo harán.
No quiero ser negativa, pero a veces creo que ayuda mucho pararse a pensar cómo somos, o qué esperas de la vida, para no llevarte decepciones y saber aprovechar cada momento.
Después de todo este rollo, os diré que yo personalmente quiero trabajar en algún sitio donde me sienta realizada. Donde espere ansiosa a que llegue el fin de semana para cambiar de aires y hacer todo aquello que no tuve tiempo entre semana. Porque, para valorar el tiempo libre, es necesario estar ocupado.
Al no esperar que exista nada perfecto, podré contemplar el mundo como es, descubriendo las pequeñas y grandes virtudes de cada trabajo y cada persona, en lugar de buscar los puntos negativos.
Sean felices y relájese el que pueda! :)

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