Suena el despertador. Te levantas de un salto maldiciendo hasta al mismísimo demonio. Te miras al espejo y piensas, valiente cara de mierda, mira qué ojeras... Terminas de arreglarte entre quejas y suspiros que sumarán un millón, y te dices a ti misma que esta noche te acostarás antes.
De camino al trabajo, cabizbaja, las pisadas de elefante resuenan en las calles aún sin poner. Hasta los tenderos te miran con compasión. Te encuentras al mismo desconocido todas las mañanas y giras la cara, huyendo de ese incómodo cruce de miradas.
En el trabajo no aguantas a tu jefe, que te manda cosas estúpidas mientras él se dedica a hacer llamaditas telefónicas personales. Te enteras de todas sus conversaciones. Encima se atreve a gastar bromitas estúpidas, a las que se espera que como mínimo muestres una sonrisita. Es subnormal, no tiene remedio.
Al acabar el día, tus compañeros te proponen ir a tomar unas cañas. No puedes, estás demasiado cansada, demasiado jodida como para aportar algo bueno. Llegas a casa, comes, un poco de tele, ducha y a la cama.
REWIND
Suena el despertador. Lo paras y mientras llega la siguiente alarma, pones algo de música. Mmm me encanta esta canción. La escuchas entre sueños. Vuelve a sonar la alarma. Ahora sí, te vas levantando poco a poco. Te lavas la cara con agua muy fría, te miras al espejo y sonríes. Debes mantener esa sonrisa el resto del día.
Estás cansada, ayer te acostaste muy tarde, pero mereció la pena...
Antes de salir por la puerta, te pones los cascos y que comience el día!
Caminas, flotas. Los tenderos se mueven al ritmo de tu música, como si fueras la protagonista de un vídeo clip de Apparat. Te cruzas con el desconocido-conocido de todas las mañanas, le miras y le dedicas una gran sonrisa y un "buenos días". Él, se gira sorprendido.
Llegas al trabajo, tu jefe te manda lo de siempre -Ahora me pongo con eso- Desayunas tranquila con los compañeros, os echáis unas risas, y de vuelta a tu puesto, le das al PLAY, que siga sonando!
Tu jefe de fondo: blablabla. Tú, sigues.
Termina el día. Convocas a todos para ir a tomar algo, hoy ha sido un buen día, y te mereces salir a celebrarlo. No ha pasado nada especial, pero ha sido un buen día. Mañana será aún mejor.
Sevillana en Madrid, madrileña en Sevilla. Bética de nacimiento, atlética de adopción. Llevo el mar en las retinas y la música en el corazón
sábado, 3 de julio de 2010
Rewind
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

Por fin, meses después me he puesto a leer tu blog, "nunca es tarde si la dicha es buena".Además me he puesto de seguidora...no sé mu bien qué significa. Esta entrada por ejemplo, me ha gustado mucho, luego comentamos el resto al solecito.
ResponderEliminarMuuuuas, María